viernes, 12 de marzo de 2010

¿Equipo o Individualidad?

La eliminación del Real Madrid por el Olimpyque de Lyon en los cuartos de final de la Champions han vuelto a sacar a la palestra un viejo debate:¿equipo o individualidad?. Al debate se han sumado jugadores, entrenadores, comentaristas políticos, medios de comunicación, en una palabra, todo el mundo. las opiniones han sido muchas y muy dispersas. No hay unanimidad al respecto.
La voluntad de un equipo, con unos objetivos bien definidos, personas motivadas e implicadas y un buen ejercicio de liderazgo, va a obtener mejores resultados que una simple suma de individualidades. El deporte nos ha vuelto a dar una nueva lección en este sentido.
Podemos analizar los motivos que llevan a esta situación:
  1. Sobrevaloración de los egos individuales. Me obceco en lo mío, aunque tenga un compañero mejor posicionado: Higuaín versus Cristinao Ronaldo. Resultado, dos goles más que cantados que se fallan.
  2. Falta de comprensión hacia el resultado colectivo. Predominan los sentimientos individuales frente a los colectivos. La reacción de Kaká en el momento de ser sustituido. El argumento siempre el mismo: en caliente no se piensa, son muchas pulsaciones,... pero la imagen que se transmite no es la de un equipo unido.
  3. "Abandono del barco". Guti, capitán del equipo, quiso dar un toque de atención hablando de individualismo, sin ser consciente de que estaba practicando dicho indiviualismo. El líder, y el como capitán lo es, debe asumir los resultados del colectivo que lidera sin tratar de buscar culpable. Flaco favor ha hecho desmarcándose de sus compañeros.
  4. Falta de aceptación de roles. No por tener muchos números uno el equipo es mejor. Cristiano Ronaldo no es nada sin compañeros que le hagan parte del trabajo sucio.
  5. Minusvaloración del contrario. Un colectivo basado en nombres tiende a desdeñar a rivales con nombres menos conocidos o, porque no decirlo, desconocidos. Antes del partido Sergio Ramos se vanaglorió de que iban a ganar tres a cero. Ello motivó, más si cabe, a sus rivales franceses, quienes al final del partido se lo echaron en cara. Quién ríe el último ríe mejor.
Todas estas lecciones que proporciona el deporte son directamente extrapolables al mundo de la empresa. Estar confiados por nuestro prestigio, nuestra posición competitiva ignorar a la competencia, no prestar atención al colectivo de personas de la organización, son errores comunes que acaban pagándose...... y a veces de manera cruel.