
Coincidiendo con las fiestas de Semana Santa me he tomado unos días de descanso que he aprovechado para recorrer las tierras de Extremadura, una región que, hasta ahora, me era prácticamente desconocida. Durante una de las visitas he tenido la oportunidad de visitar el Monasterio de Yuste y ver que, en ocasiones, es necesario echar la vista hacia el pasado para extraer las conclusiones oportunas del presente.
La calefacción por acumulación de calor es una de las alternativas energéticas que tenemos hoy en día para mantener calientes nuestros hogares. Sin embargo, a mediados de 1500 los constructores del palacio del emperador Carlos I ya utilizaban un método similar. En una de las estancias, el comedor principal, en mitad de la chimenea había una placa metálica que se calentaba con el calor de ls estufa hasta alcanzar casi la incandescencia. Ello permitía tal acumulación de calor que la habitación permanecía caliente durante largas horas.
Ahora que parece todo inventado, y el pasado una antigüalla,no estaría de más mirar hacia atrás para aprender métodos y filosofías de los pensadores clásicos que son fácilmente aplicables a nuestros modelos de gestión. Y es que aunque no es firme aquello de "cualquiier tiempo pasado fue mejor", no es menos cierto que ayudar, puede ayudar.

1 comentarios:
Hola Javier,
como dices no está de más mirar al pasado, y los clásicos siempre son una fuente de inspiración. Recuerdo haber aprendido de verdad como los romanos lograban calentar, enfriar, distribuir la temperatura a voluntad, al entrar en las ruinas de unas termas en Turquia. Lo hacian de manera más eficiente que los modernos Spas. Tenemos mucho que aprender!!
Un saludo.
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